
Cualquier pareja que se bese delante de una cámara de vigilancia durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 puede verse sorprendida por la policía, ya que las cámaras detectarán este gesto amoroso como "secuestro" o "robo".
"Las señales recordarán al público que deben comportarse bien en los lugares públicos y les recordará que protejan su privacidad en esas zonas"
Una encuesta reciente señalaba que a los chinos les parece de peor gusto besarse en público que escupir.
Esta noticia se podía leer hoy en algunos canales de actualidad.
Y estoy totalmente de acuerdo con la prohibición, porque el hecho de besarse en público puede ser muy desagradable de observar a quienes no tienen a quién besar.
Escupir está al alcance de todos, si bien es cierto que los escupiñajos pueden ser más o menos asquerosos (supongo que cuanto más asqueroso mejor), saliva y mocos tenemos todos.
No se pueden apreciar unos Juegos Olímpicos en condiciones mientras la gente se besa y cuestan mucho prepararlos como para que no se esté bien atento.
Mientras que uno puede escupir tranquilamente sin perderse un sólo detalle del importantísimo evento; a no ser que el escupiñajo le caiga a alguien en la cabeza, por decir algo, y se pierda la concentración mental por un momento.




