Prohibido besarse en los Juegos Olímpicos de Pekín


Cualquier pareja que se bese delante de una cámara de vigilancia durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 puede verse sorprendida por la policía, ya que las cámaras detectarán este gesto amoroso como "secuestro" o "robo".
"Las señales recordarán al público que deben comportarse bien en los lugares públicos y les recordará que protejan su privacidad en esas zonas"
Una encuesta reciente señalaba que a los chinos les parece de peor gusto besarse en público que escupir.

Esta noticia se podía leer hoy en algunos canales de actualidad.
Y estoy totalmente de acuerdo con la prohibición, porque el hecho de besarse en público puede ser muy desagradable de observar a quienes no tienen a quién besar.
Escupir está al alcance de todos, si bien es cierto que los escupiñajos pueden ser más o menos asquerosos (supongo que cuanto más asqueroso mejor), saliva y mocos tenemos todos.
No se pueden apreciar unos Juegos Olímpicos en condiciones mientras la gente se besa y cuestan mucho prepararlos como para que no se esté bien atento.
Mientras que uno puede escupir tranquilamente sin perderse un sólo detalle del importantísimo evento; a no ser que el escupiñajo le caiga a alguien en la cabeza, por decir algo, y se pierda la concentración mental por un momento.

¡Jose lo ha visto!


Después de haber comido varios pintxos y tapitas acompañados de un buen rioja, llegó el postre.
Preferimos probar un poco de cada cosa, así que nos trajeron una bandeja llena de dulces con una pinta extraordinaria.
Al tiempo que emitíamos todo tipo de interjecciones que daban a enterder lo rico que estaba todo, íbamos descubriendo unos sabores y texturas realmente buenísimos.
Hasta que Jose se metió a la boca un trozo de tartaleta con una especie de mouse, cerró los ojos, entró en trance, se hizo un silencio.... y por fin exclamó :
¡¡¡ HE VISTO A DIOSSS...!!!

Memoria en espiral


Acuarela de Fernando López Sánchez

Todo dolor al que uno se abandona
acaba por convertirse en serenidad.
(M. Yourcenar)

Un beso

En un beso, sabrás todo lo que he callado.
(Pablo Neruda)


(Serafín Domenech con uno de los animales acogidos en

Paco sí que sabe


Aquí, el que no corre...
se va en autoestop.

La vereda




Me levanto una mañana,
salgo de mi casa,
hay un pozo en la vereda,
no lo veo,
y me caigo en él.
Día siguiente...
salgo de mi casa, me olvido que hay un pozo en la vereda,
y vuelvo a caer en él.
Tercer día,
salgo de mi casa tratando de acordarme
que hay un pozo en la vereda,
sin embargo no lo recuerdo,
y caigo en él.
Cuarto día,
salgo de mi casa tratando de acordarme del pozo en la vereda,
lo recuerdo,
y a pesar de eso,
no veo el pozo y caigo en él.
Quinto día,
salgo de mi casa,
recuerdo que tengo que tener presente
el pozo en la vereda
y camino mirando al piso,
y lo veo
y a pesar de verlo,
caigo en él.
Sexto día,
salgo de mi casa,
recuerdo el pozo en la vereda,
voy buscándolo con la vista,
lo veo,
intento saltarlo,
pero caigo en él.
Séptimo día,
salgo de mi casa
veo el pozo,
tomo carrera,
salto,
rozo con las puntas de mis pies el borde del otro lado,
pero no es suficiente
y caigo en él.
Octavo día,
salgo de mi casa,
veo el pozo,
tomo carrera,
salto,
llego al otro lado!
Me siento tan orgulloso de haberlo conseguido,
que festejo dando saltos de alegría...
y al hacerlo,
caigo otra vez en el pozo.
Noveno día,
salgo de mi casa,
veo el pozo,
tomo carrera,
lo salto,
y sigo mi camino.
Décimo día
me doy cuenta
recién hoy
que
es más cómodo caminar por la vereda de enfrente.
J. Bucay