holograma


Para vivir verdaderamente es necesario renacer.
Para renacer es imprescindible morir.
Y para morir es imprescindible despertar.

G. Gurdjieff

AGUA

Sólo quería que supieras que lo sé.
Lo que ha pasado se veía venir.

No me alegro de tu dolor, porque de ninguna manera alivia el dolor de los demás.

No conseguiste imponer el miedo y pude mantenerme en el camino de la dignidad.

Respecto a ti, únicamente tengo dos deseos:
que encuentres la felicidad
y que,
aunque no puedes evitar que siga existiendo,
te olvides de mí.

Música


MÚSICA, la palabra que utilizamos en nuestro lenguaje cotidiano, no es otra cosa que la imagen de nuestro Amado, y es por esta razón por la cual amamos la música. Pero la cuestión es la siguiente, ¿qué es y dónde está nuestro Amado?
Nuestro Amado es aquello que representa nuestro origen y nuestra meta;
y lo que vemos del Amado con los ojos físicos es la belleza que se nos muestra alrededor;
y la parte de nuestro Amado no mostrada a nuestros ojos es aquella forma interior de belleza de la cual nos habla.

Si escuchamos la voz de toda la belleza que nos atrae en cualquier forma,
encontramos cómo en todos sus aspectos,
ella,
nos cuenta que detrás de toda manifestación está el espíritu de la sabiduría.

Harzat Inayat Khan

Matemáticas puras

"...
Y luego empecé a mostrarle al chico cómo un punto que se mueve a lo largo
de una longitud de nueve centímetros forma una línea de nueve centímetros,
que se puede representar por 9;
y cómo una línea de nueve centímetros, moviéndose
paralelamente a sí misma a través de una longitud de nueve centímetros, forma un
cuadrado de nueve centímetros de lado, que puede representarse por 9( 2).

Ante esto, mi nieto, volviendo a su comentario anterior, me interrumpió
bastante bruscamente y exclamó:

-Bueno, entonces, si un punto, al desplazarse nueve centímetros, forma un
línea de nueve centímetros representada por 9,
y si una línea recta de nueve centímetros, desplazándose paralelamente a sí misma, forma un cuadrado de nueve centímetros de lado, representado por 9( 2 ),
un cuadrado de nueve centímetros de lado, moviéndose de algún modo paralelamente a sí mismo (aunque yo no veo cómo) debe componer algo más (pero no veo qué) de nueve centímetros de lado... y eso tiene que representarse por 9( 3).

-Vete a la cama -dije yo, un poco irritado por su interrupción-,
si dijeras menos tonterías, tendrías más sentido común.
... "

Fragmento de:
Planilandia (EDWIN A. ABBOTT)

EL VIAJE


Integrados como un todo, mi carruaje, los caballos, el cochero y yo (como me enseñaron a llamarle al pasajero), recorrimos con cierto trabajo el primer tramo del camino. A medida que avanzaba cambiaba el entorno: por momentos árido y desolado, por momentos florido y confortante, cambiaban las condiciones climáticas y el grado de dificultad del sendero: a veces suave y llano, otras áspero y empinado, otras resbaladizo y en pendiente, cambiaban, por fin, mis condiciones anímicas: aquí sereno y optimista, antes triste y cansado, mas allá fastidioso y enojado.
Ahora, al final de este tramo, siento que en realidad los únicos cambios importantes eran estos últimos, los internos, como si los de afuera dependieran de éstos o simplemente no existieran.
Detenido por un momento a contemplar las huellas dejadas atrás, me siento satisfecho y orgulloso, para bien y para mal; mis triunfos y mis frustraciones me pertenecen.
Sé que una nueva etapa me espera, pero no ignoro que podría dejar que me esperara para siempre sin siquiera sentirme un poco culpable. Nada me obliga a seguir adelante, nada que no sea mi propio deseo de hacerlo.
Miro hacia delante. El sendero me resulta atractivamente invitante. Desde el comienzo veo que el trayecto está lleno de colores infinitos y formas nuevas que despiertan mi curiosidad.
Mi intuición me dice que también debe estar lleno de peligros y dificultades pero eso no me frena, ya sé que cuento con todos mis recursos y que con ellos será suficiente para enfrentar cada peligro y traspasar cada dificultad. Por otra parte, he aprendido definitivamente que soy vulnerable, pero no frágil.
Sumido en un diálogo interno, casi ni me doy cuenta de que he empezado a recorrerlo.
Disfruto mansamente del paisaje… y él, se diría, disfruta de mi paso, a juzgar por su decisión de volverse a cada instante más hermoso.

(...)
Me siento feliz sin saber por qué y, lo mas interesante, sin ningún interés especial en saberlo.


Fragmento del cuento:
El Carruaje de Jorge Bucay

El precio de la gasolina

Mira estas fotos. No se trata de un hotel... ¡es una casa!
Su dueño es el sultan al Nahyan de la familia Shekh Zayed Bin, presidente de los Emiratos Arabes Unidos y gobernador de Abu-Dhabi.


El audi A8 en plata fue hecho para el sultán...
El color plata no es pintura
¡¡¡es plata de verdad!!!

Copiado de "diapositivas.com"

Salí afuera

Durante años, copiando a los demás,
traté de conocerme;
desde dentro no podía decidir qué hacer.
Incapaz de ver, escuche mi nombre.
Luego, salí afuera.
Jalal ad-din Rumi

¿Que con quién...?


¿Con quién te irías de cañas?

-¡¡¡¡Con Buenafuenteeee!!!!

Belleza


Conjunto de cualidades de una cosa cuya manifestación nos hace amarlas, produciendo en nosotros un deleite espiritual.

Retorno a la intimidad


Porque la intimidad precisa de eso, de intimidad.

instantes místicos


Más real que la realidad.

Semana internacional de los museos. Los museos,agente social y del desarrollo.

"Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu.
Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado".
Paulo Freire
Vivir, aprender, hacer, reflexionar el arte desde el arte y en el arte.


"El niño desplazado" (Trabajando sobre la obra LOS DESPLAZADOS)

"Empatía" (Expresando el miedo)


"Coja su relleno y llave. Entre en una vida nueva"

(Reflexión de un niño de 10 años)

La esencia

El ser imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario.
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios.
Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios.
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario.
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con otro ser imaginario
que le brindó su amor imaginario.
Vuelve a sentir ese mismo dolor ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar el corazón
del ser imaginario.
Ligera variación del poema de
El Hombre Imaginario ( Nicanor Parra)

Mosaicos

¿Quieres vivir mi vida un ratito?

Pasaje a la intimidad



Aún siendo yo ya otra y tu otro,
siempre quedarán en mí
abrazadas noches con besos de entresueño.
Sonrisas de lunas verdes.

Te sentí limpio
y pude amarte mucho.
Te sentí honesto
y pude amarte mucho.

Aún siendo yo otra y tú ya otro,
todo está en mí.
De forma inevitable.

Interacciones, introyecciones y demás interpretaciones.

EL CUENTO DE LA RATITA

En un laboratorio donde se hacen experimentos con animales,
un investigador está tratando de hacer un reflejo condicionado con ratitas de laboratorio.
Entonces, cuando el señor de la bata blanca entra, una ratita le dice a la otra:
"¿Ves a ese señor de la bata blanca? Lo tengo totalmente amaestrado, cada vez que bajo la palanca me da de comer".

Paul Watzlawick

Alternativas realidades

EL CUENTO DE LA RATITA

¡¡¡Los ciclidos joya de mi Duende han criado!!!

Los padres son muy celosos del cuidado de los alevines. Se van turnando para protegerlos. Mientras la hembra se queda sobre las crías, el macho se hace un recorrido por todo el acuario y cuando llega el macho se va la hembra. Así continuamente.
En caso de peligro se quedan los dos sobre las crías.
Cuando consideran que el sitio no es seguro trasladan de zona a las crías. Para ello la hembra las mete a su boca y las va ecupiendo poco a poco.

el macho se ha dado cuenta de que estoy sacando la foto
( a pesar que estoy bastante alejada de la pecera)

la hembra no deja de observar

haciendo el relevo

han decidido quedarse los dos
(no les gusta que les molestemos en este momento)

hermanos macana 1

Serenidad


A tí, que no preguntas,
quiero contarte,
porque tú
no necesitas juzgarme.

naranjas y dorados



Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.

Pablo Neruda

sobre el agua


Si me dices por qué el pantano
parece infranqueable, entonces
te diré por qué pienso que
puedo atravesarlo si lo intento.
Marianne Craig Moore

Cuentos de Hadas


Había una vez (y fueron tantas veces)
un hombre que adoraba a una mujer.
Había una vez (la vez fue muchas veces)
que una mujer a un hombre idolatraba.
Había una vez (lo fue muchas más veces)
una mujer y un hombre que no amaban
a aquel o aquella que los adoraban.

Había una vez (tal vez sólo una vez)
una mujer y un hombre que se amaban.

Robert Desnos