
En un laboratorio donde se hacen experimentos con animales,
un investigador está tratando de hacer un reflejo condicionado con ratitas de laboratorio.
Entonces, cuando el señor de la bata blanca entra, una ratita le dice a la otra:
"¿Ves a ese señor de la bata blanca? Lo tengo totalmente amaestrado, cada vez que bajo la palanca me da de comer".
Paul Watzlawick
1 comentario:
Muy buen cuento. Un revés a la autocomplacencia y la autosuficiencia
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